Esto ha sido todo, amigos

27 octubre 2011 | Publicado en | 1 comentarios

El último post de este blog data de más de un año atrás. Los y las amables lectores y lectoras no se sorprenderán, entonces, ante estas breves líneas con las cuales oficializo, por así decir, el cierre de Porteños en Ginebra.

Porteños... nació a mediados de 2006. Durante tres años y medio escribirlo me dio mucho placer. Me ayudó a pensar en voz alta, a hacerme preguntas, a dar cuenta de cosas que pasaban y que nos pasaban, a mantener el contacto con algunos amigos y con la familia, a contar lo que íbamos descubriendo en esta aventura de ser argentos despatriados en Calvin City.

Porteños... fue, también, un ejercicio no del todo ajeno a mi profesión de comunicador. Su modesto éxito — cerca de 70 mil páginas vistas y más de 40 suscriptores por email — me enorgulleció proporcionalmente. Unos cuantos visitantes dieron testimonio de que el blog les había gustado, los había divertido o les había resultado útil en algún aspecto (recibí no pocas consultas privadas sobre aspectos de “la vida en Ginebra” que traté de responder lo mejor posible).

En conjunto, Porteños... fue una fuente de alegría. Así que es con un poquito de tristeza que bajo la persiana, no lo voy a negar. He decidido dejarlo en línea, pero no voy a hacerle ningún ‛mantenimiento’. Es más bien improbable que pueda responder a eventuales preguntas.

Desde comienzos de 2010, cuando dejé progresivamente de bloguear, pasaron muchas cosas. Primero, la disertación para el máster me dio un más que considerable trabajo (mucho más que el que yo esperaba). Después, me encontré inesperadamente ante la necesidad urgente de buscar trabajo. Afortunadamente, los resultados fueron positivos: la disertación obtuvo una muy buena calificación (que me permitió graduarme “con distinción”) y encontré un trabajo mucho más interesante y satisfactorio que el anterior.

Mientras tanto, nuestra hija crece sana y feliz — y sobre todo, a una velocidad asombrosa. Mi esposa comenzó a trabajar y es muy probable que se anime a desarrollar un emprendimiento propio. El futuro no está libre de incertidumbres ni mucho menos, pero lo encaramos con una razonable, mesurada dosis de confianza.

A todos los lectores y lectoras les agradezco la atención dispensada. Por medio de este último post, Porteños en Ginebra se despide de ustedes. Con los mejores deseos,

SpinDoctor


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