Dan ganas de balearse en un rincón

11 septiembre 2006 | Publicado en | 0 comentarios

Ayer, 10 de septiembre, fue el Día internacional de la prevención del suicidio. Y me acordé de la inquietud que el tema le causaba a mi amigo Manuel cuando hace un año vino a vivir a Ginebra con su familia, que incluye dos hijos adolescentes. “Es un tema del que no se habla, pero acá hay mucho suicidio de jóvenes” —me decía. Por razones bien conocidas —evitar el efecto imitación— los suicidios prácticamente no se informan en los medios de comunicación. Así que decidí investigar un poco.

El fin de semana, La Tribune de Gèneve informó sobriamente que el suicidio juvenil en el país está en descenso. Sin embargo, sigue siendo la primera causa de muerte de jóvenes entre 20 y 24 años, y la segunda —después de los accidentes de tránsito— en la franja de entre 15 y 19 años.

Con tal vez un exceso de prudencia, el diario ni siquiera daba las estadísticas pertinentes. Para averiguarlas tuve que visitar el sitio de la Oficina Federal de la Salud Pública, donde se encuentra el informe Le suicide et la prévention du suicide en Suisse. Los datos son los siguientes:

Cada año se matan en Suiza entre 1.300 y 1.400 personas, lo que da cuatro muertos por día y representa una tasa de 19,1 suicidios cada 100 mil habitantes. Esta es superior al promedio mundial, que es de 14,5 cada 100 mil habitantes, y en el contexto europeo ubica al país al mismo nivel que Austria, Bélgica y Francia.

Las muertes por suicidio superan a las causadas por accidentes de tránsito, consumo de drogas y SIDA juntos. Con las muertes por accidentes de tránsito y SIDA en disminución, el suicidio es la principal causa de muerte de los varones de entre 15 y 44 años.

Por cada suicidio exitoso hay entre 10 y 15 tentativas infructuosas. En conjunto, el 10% de la población intenta suicidarse al menos una vez. Las mujeres lo intentan con más frecuencia que los hombres, pero éstos son más eficaces.

El suicidio afecta más a los hombres que a las mujeres (2,5:1), a las personas solas más que a las que viven en pareja (1,5-2:1) y a los cantones protestantes más que a los católicos. Ginebra está ligeramente por encima del promedio nacional.

Los hombres prefieren pegarse un tiro y ahorcarse, en ese orden, mientras la mujeres eligen intoxicarse, ahorcarse, ahogarse y saltar al vacío, en ese orden. La diferencia en las metodologías escogidas puede explicar por qué las mujeres lo concretan menos a pesar de intentarlo más.

Históricamente, la tasa de suicidios estuvo en su nivel más bajo en los 60, aumentó en los 70, y comenzó a descender otra vez a mediados de los 80, desde cuando sigue en baja, aunque sin alcanzar todavía el mínimo histórico. En la legislación penal suiza la asistencia al suicidio sólo es punible si media un movil egoísta.

El informe de la Oficina Federal de la Salud Pública dice que “no se dispone apenas de conocimientos científicos que permitan explicar por qué Suiza tiene una tasa de suicidios relativamente alta en comparación con sus vecinos”, pero reconoce que en materia de prevención hay mucho por hacer.

En el marco de la sociedad civil, hay varias organizaciones dedicadas a la prevención del suicidio, entre ellas: Iniciativa para la prevencion del suicidio en Suiza (IPSILON), y la Asociación STOP SUICIDE.

Cuando leía la información relativa al suicidio en Suiza, me acordé de una reciente investigación sobre calidad de vida realizada por la Universidad de Leicester, que ubicaba a Suiza en el segundo lugar, detrás de Dinamarca, en el “primer mapa mundial de la felicidad jamás realizado”.

No sé, a mí algo no me cierra.


:: Breve apéndice sobre la madre Patria

En la Argentina, donde la tasa de suicidios se había mantenido estable durante la última década del siglo pasado en alrededor de 6,7 suicidios por cada 100 mil habitantes, los primeros años del nuevo siglo vieron un aumento que la llevó a 8,1 en 2004 (datos de la Asociación Argentina de Prevención del Suicidio).

El tema del suicidio, su epidemiología, causas, etcétera, es demasiado complejo para que yo me ponga a perorar aquí livianamente. Es interesante notar, sin embargo, que las tasas de mortalidad por accidentes de tránsito y suicidios, en Argentina y en Suiza, presentan una notable simetría: se “reflejan” de manera invertida.

Suicidios (cada 100 mil habitantes):
. Argentina 8,1 (antes 6,7) — Suiza 19,1.
Accidentes de tránsito (idem):
. Argentina 18 — Suiza 5,5.

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