Exito estelar!

02 diciembre 2006 | Publicado en | 3 comentarios

El gran día llegó y nuestra venta de galletitas para colaborar con la Semana de las Estrellas de UNICEF fue un éxito total. Los chicos hicieron una recaudación que superó las previsiones más optimistas y agotaron la mercadería en menos de dos horas! Además, se divirtieron un montón. Aquí, el relato y las fotos.

Como ya saben los lectores de este blog, el suspense había crecido con la postergación involuntaria del evento. El viernes a la noche empaquetamos las últimas galletitas, armamos las alcancías que nos mandó UNICEF, hicimos los últimos carteles sándwich —sí, siempre dejando las cosas para el último momento— y también un gran cartel para el stand. Gabriela había hecho las últimas llamadas telefónicas a las mamás, así como una visita al centro comercial para confirmar que todo estaba OK. Amparo me trajo su despertador antes de irse a dormir para que se lo dejara preparado. Por nada del mundo quería quedarse dormida la mañana del gran día...

Nos levantamos temprano y con todo cargado en el auto pasamos a buscar a Sandra, la amiguita de Amparo. En el centro comercial, Monsieur Queneutte, uno de los gerentes, nos indicó dónde ubicar el stand: entre las dos puertas de acceso, justo el lugar estratégico que nosotros queríamos. Instalamos el stand, que era muy sencillo, les pusimos los carteles sándwich a las chicas, les dimos las alcancías y, puntualmente a las diez de la mañana, empezamos.

La verdad es que teníamos ciertas dudas sobre el éxito del evento. Nos preocupaba sobre todo que los chicos se desilusionaran si la gente no compraba las galletitas. Pero a los pocos minutos de empezar nos dimos cuenta de que la cosa iba a marchar sobre ruedas.

Mucha gente no compraba, por supuesto, pero los que compraban ponían normalmente más que los dos francos que los chicos pedían. Para las diez y media, cuando llegó el primer compañerito —que vino acompañado de sus dos hermanitos—, casi un tercio de las galletitas ya habían sido vendidas. Con los tres “refuerzos” la cosa empezó a marchar aún más rápido y, también, de manera más eficiente, porque los chicos se animaban más y ya empezaban a tener número suficiente para “rodear” a los “candidatos” a contribuyente. Después llegaron dos compañeritos más y ya todo se desarrolló viento en popa. Los paquetes de galletitas desaparecían de la canasta más rápido que ligero.

Era interesante observar a la gente. Unos aceleraban el paso y miraban hacia adelante para evitar todo contacto visual con los chicos; otros los miraban como si fueran animalitos exóticos, sonreían, y seguían caminando como si no entendieran de qué se trataba (Papá, son sordos! —me dijo Amparo después de que le tocaran tres o cuatro de éstos seguidos); otros se sentían obligados a contribuir, pero lo hacían a disgusto y se les notaba en la cara; y, finalmente, estaban los que se paraban al encuentro de los chicos, se interesaban por el tema y contribuían con placer —éstos realmente disfrutaban de hacerlo—; en esta categoría se incluyen también los que veían la cosa de lejos y, sin que nadie se los hubiera pedido, se acercaban a preguntar de qué se trataba —un par de éstos llegaron cuando las galletitas ya se habían agotado, pero pidieron contribuir de todas maneras (les dimos folletos para que se llevaran algo).

Las galletitas se agotaron a eso de las doce menos cuarto. Como estaban entusiasmados —y excitados—, los chicos querían seguir... así que Amparo propuso que cantaran una canción. Empezaron con el himno de l'Escalade —la fiesta “patria” ginebrina, más sobre este tema en una próxima nota—, pero enseguida se largaron a correr y la cosa se volvió casi incontrolable.

A las doce en punto habíamos levantado el stand, dado las gracias a Monsieur Queneutte —junto con un paquete de galletitas de regalo—, y estábamos listos para partir.

Al contar el dinero teníamos 339 francos, más de un 50 por ciento por encima de nuestras expectativas más optimistas. Un éxito completo. Podíamos haber vendido el doble de galletitas sin demasiado esfuerzo, así que nos prometimos hacerlo para la Semana de las Estrellas del año que viene.

Los chicos se divirtieron muchísimo y se fueron recontentos. Nosotros también.

Acá vienen las fotos:

Mono el stand, no?


Las dos primeras valientes...


...se preparan para entrar en acción.

La ubicación era ideal.


Se suma el primer “refuerzo”.


Ya van teniendo número para “asaltar” a los potenciales contribuyentes.


O rodearlos, cual cardumen de pirañas.


Pero también funcionó la persuasión uno a uno.


Pueden creer que hubo gente que le decía “no”?


Sin embargo, la mayoría de las personas...


...contribuían con gusto...


...como todas las que aparecen en estas fotos.


Esta señora, héroe total, le compró a todos y cada uno de los niños.


Toda la banda; sólo faltan dos que habían participado en la producción de galletitas pero no pudieron venir a venderlas por causas de fuerza mayor.


Merci beacoup, Monsieur Quenuette!

3 Comentarios

  1. Natalia says:
    domingo, diciembre 03, 2006

    Qué liiiiindooos que estaban estos "sandwichitos estelares" para comérselos!!!! Me alegro que hayan tenido éxito, es bueno para los chicos aprender que el esfuerzo siempre vale la pena.
    Saludos!

  2. Miraquetemiroyo says:
    domingo, diciembre 03, 2006

    Hermoso todo, los chicos una belleza, cómo les pueden decir que no?! Las galletitas super lindas en sus bolsitas resplandecientes. La canasta, el stand. Todo fantástico de buen gusto. Valió la pena el trabajo y la espera. Los chiquitos deben estar tan orgullosos (y los grandes también)! Le mostré las fotos a mi marido y me dijo "si me agarran a mí, me dejan la billetera vacía!" :) Y, sí, quién se puede resistir.

    Great job, doc! :)

  3. SpinDoctor says:
    sábado, febrero 17, 2007

    Actualizacion por via de comentario: Antes de ayer UNICEF le envio a Amparo su Pasaporte de Ciudadana del Mundo. Orgullosisima la pendex con su "sapaporte", como lo llama ella! El pasaporte esta muy bien hecho, tiene paginas preparadas para que los chicos registren lo que han hecho en la semana de las estrellas, y hay lugar para varias semanas. Ademas, una de las fotos de nuestra iniciativa fue incluida en la pagina correspondiente del sitio web de UNICEF (y como fuimos los ultimos, porque la enviamos al regreso de nuestra vacaciones, ahora es la primera foto al tope de la pagina :-)