Y vos, por qué blogueás?

26 febrero 2007 | Publicado en | 4 comentarios

Más tarde o más temprano, todo bloguer que se precie tiene que escribir este post. Como si a alguien le importara, y pretendiendo que efectivamente alguien le preguntó, uno decide gritarle al mundo su por qué, explicarle sus razones, darle cuenta de sus más sesudas reflexiones acerca del pasatiempo que le consume un buen número de horas a la semana, horas que sin duda podrían ser invertidas en actividades muchísimo más redituables, si no desde el punto de vista económico al menos sí desde el punto de vista del desarrollo cultural o incluso espiritual. Como mirar un programa de Marcelo Tinelli, por ejemplo.

Como el asunto tiene muchas puntas posibles, voy a elegir entrarle desde el ángulo histórico-sistemático —para usar palabras que me quedan un tanto holgadas. Histórico porque fue leyendo este post que reflexioné —bueh, es un decir— por primera vez sobre la actividad bloguera o blogueril. Sistemático, porque en él Sam Ruby, un desarrollador de software open source, discute de manera más o menos comprehensiva las razones por las que la gente bloguea. Empezando con los motivos listados por John Dvorak en una columna de PC Magazine, a saber:

Gratificación egocéntrica. Yo, que soy el centro del universo —asumiendo que efectivamente haya un universo más allá de mí, cosa más bien dudosa—, tengo un blog donde —como no podía ser de otra manera— hablo de mí.

Antidespersonalización. Yo, minúsculo, insignificante engranaje en la maquinaria social puedo demostrar que en realidad soy especial, diferente; visitá mi blog y vas a ver.

Desahogo de la frustración. Yo, duramente vapuleado por las injusticias de la vida, la sociedad, mi novia, suegra, jefe, profesor, compañeros de trabajo, portero, políticos corruptos, referí bombero, etcéeeeeeeeeetera, puedo en mi blog desahogarme y cantarle al mundo las cuarenta.

Necesidad social de compartir. Yo no puedo quedarme encerrado en mí mismo/a, necesito abrirme a los demás, comunicar mis reflexiones, pensamientos, experiencias, no por ninguno de los motivos mencionados más arriba sino porque siento una necesidad íntima de compartirlos, si no, me asfixio.

Escritores aficionados. Yo soy un escritor aún inédito y, mientras el mundo editorial insiste en ignorar mi obra, mi blog me permite realizar uno de mis dos sueños dorados: publicar —el otro, que el blog por ahora no satisface, es vender como Dan Brown.

Ruby comenta jocosamente: “Como la mayoría de los bloguers, me doy cuenta de cómo algunos de esos motivos están presentes en los otros, pero es muy claro que ninguno de ellos me mueve a mí”. Y luego pasa a analizar otros motivos propuestos por diferentes personas en la discusión del artículo de Dvorak.

Comunicarse y crear comunidad. Yo, más o menos aislado, lanzo un mensaje en una botella al mar y espero que algún alma gemela o al menos con similares intereses, la recoja en otra isla y eventualmente me la devuelva con una respuesta que nos permitirá ir estableciendo lazos comunitarios.

Desobediencia civil y exhibicionismo. Yo, rebelde, voy contra la corriente y desenmascaro las mentiras del poder establecido expresando mi disconformidad en mi blog. Yo, impulsado por el deseo de ser visto, me exhibo más allá de lo que el pudor y la prudencia aconsejan. Yo, rebelde y exhibicionista al mismo tiempo, hago ambas cosas simultáneamente —como los adeptos al viejo streaking, esos chabones/as que salían a correr en bolainas en público para protestar a favor o en contra de una determinada causa.

Transparencia. Yo... bueno, ésta me parece que no la entendí; en serio, no sé bien a qué se refiere, pero imagino que sería más o menos así: Yo, que quiero interactuar colaborativamente con otros en mi mismo campo de interés de una manera transparente,
pongo un blog donde los otros pueden comentar y discutir mis contribuciones mientras yo hago lo propio en los suyos.

Ruby dice que, a pesar de haberse mofado de las razones o motivos que otros han dado para explicar la actividad blogueril, en cada uno de ellos hay ciertamente un elemento de verdad. Por su parte, él propone su propio motivo: manufactured serendipity, una expresión que dice tomar prestada de Jon Udell y que vendría a significar algo así como crear intencionalmente las condiciones en las cuales descubrimientos accidentales tienen mayor probabilidad de ocurrir. Entonces, añadámosla a la lista:

Serendipia provocada. Yo, que deseo establecer interacciones mutuamente enriquecedoras con otras personas y/o ideas cuya existencia presumo aunque aún no haya dado con ellas, pongo un blog para favorecer que el afortunado encuentro se produzca “accidentalmente”.

Francamente, no veo demasiado clara la diferencia entre esta motivación “rubyesca” y una de las anteriores —comunicarse y crear comunidad— que Ruby descartó aduciendo que bloguear, en cuanto tiene de arrojar botellas con mensajes al mar, [a] sería una metodología poco efectiva de comunicación y, [b] limitarse a ella no parecería una manera especialmente apta de crear comunidad.

Pero sea como fuere, Ruby bloguea, entonces, “sobre todo porque crea la oportunidad de interactuar con gente más interesante”.

Y yo, por qué blogueo? Bueno, antes de comenzar este post me proponía contarlo aquí. Pero la cosa se ha hecho larga, y es tarde, y me parece que mejor lo dejo para la próxima entrega. No, creeme que no es un repulsivo, miserable intento de recurrir al estilo Dan Brown de atrapar al lector —ni esto es The Blogging Code...

Pasa simplemente que, además de las razones mencionadas en el párrafo anterior, se me ocurrió que a la vista del listado de motivaciones desarrollado en el post, tal vez sería más interesante saber qué pensás vos de ellas. Y, asumiendo que tengas un blog, cuál es tu motivación personal.

Entonces, vos, por qué blogueás?

4 Comentarios

  1. Anónimo
    martes, febrero 27, 2007

    Ruby, no fue el que le disparó a Oswald, el que le disparó a kennedy.
    Mire ud. que profundas reflexiones sobre el futuro, el mafioso ese.

  2. SpinDoctor says:
    lunes, marzo 12, 2007

    Amigo anonimo (AA), a usted no se le escapa nada! Ruby, este Ruby, no lleva por casualidad el apellido de Ruby, aquel Ruby. Ruby, este Ruby, toma el concepto central de su propuesta (manufactured serendipity) de Jon Udell. Jon Udell acaba de ser contratado por MICROSOFT (la boca se ta haga a un lado!). Que significa esto? Bueno, todo tiene relacion con todo. Resulta que Kennedy, John Fitzgerald Kennedy (o JFK), fue compañero de escuela del padre de Steve Jobs, el fundador de Apple. No se si va viendo, AA, por donde va la cosa...

  3. Retroferran says:
    sábado, marzo 17, 2007

    Hola SD: yo empece a bloggear porque me encontre a lo largo de toda esta diáspora europea, que aún dura e imagino que durará mucho mas, con argentos con los que encontrabamos coincidencia casi total en la idea de que no considerabamos un valor la nostalgia, que pensabamos que barrios hay muchos y no solo el nuestro, que las callecitas de Buenos Aires, a la larga, no tienen el famoso "no se que" y que no tenemos ni el mejor futbol ni la mejor carne ni las mejores minas, y que siendo criticos logramos valorar mucho mas nuestras reales caracterosticas: la integracion, el tezon y el sentido de pertenencia mas alla del tango y del dulce de leche.

    Muy bueno tu blog: tengo el placer de conocerlo hoy. Te incorporare a mi blogroll.

    Saludos desde Andorra.

  4. SpinDoctor says:
    miércoles, marzo 21, 2007

    Hola, retroferran, gracias por la visita y el comentario. Es curioso como cada uno procesa la nostalgia de diferente manera en distintos momentos. Bloggear sin duda sirve para compartir eso, entre otras cosas, y con suerte establecer afinidades con quienes estan en similares sintonias. Suelo leer tus notas en Argenautas. Saludos desde la ciudad de Calvino.