Un tal Manuel López

31 marzo 2007 | Publicado en | 2 comentarios

No sé si te ha pasado, pero a veces uno conoce a alguien sin llegar en realidad a saber mucho de la persona. Y de pronto un día uno descubre que ese “conocido” del que lo ignora casi todo, resulta ser una personalidad destacada; o aún más que eso, resulta ser una persona con una historia más que interesante. Algo de esto es lo que me pasó con Manuel López.

Conocí a Manuel en Kuala Lumpur hace casi tres años. Nos encontramos trabajando juntos larguísimas horas durante diez días y compartimos, además de algunas comidas en general olvidables, unas cuantas cervezas al final de las agotadoras jornadas.

Cerveza o —preferiblemente— vino de por medio, Manuel era capaz de generar más ideas en una charla nocturna, que mis colegas y yo en dos semanas de trabajo en la oficina. Él era el mayor del equipo ad hoc que habíamos creado pero se manejaba con juvenil flexibilidad, y no se quedaba atrás ni a la hora de trabajar ni a la hora de divertirse. Sólo más tarde me daría cuenta de que el hombre también había hecho gala de una enorme humildad.

Después, lo vi algunas veces más cuando su rol de director de la revista FOTO lo traía a Ginebra, donde editores de revistas fotográficas de toda Europa solían reunirse una vez al año a dejarse cortejar por ejecutivos de la industria fotográfica —ahora siguen dejándose cortejar, pero en otras ciudades. Alguna vez incluso cenó en casa.

Pero, pese a todas esas oportunidades, debo confesar que nunca llegué a enterarme demasiado de la historia de Manuel. Hasta que hace una semana recibí un libro: Manuel López | 1966-2006. Se trataba del catálogo de la exposición Olladas’06, el festival de fotografía de la Coruña que tuvo lugar en octubre pasado y que este año visitará otras ciudades españolas.

El libro tiene un prólogo de Felipe González y contiene unas cien fotos seleccionadas de una trayectoria de 40 años. Que comenzó en el puerto de Bremen fotografiando turistas, y continuó en Dúseldorf, tomando fotos a los pasajeros que descendían la escalerilla del avión que los traía de vuelta de sus vacaciones.

Manuel estaba en Alemania porque ahí fue donde se formó como fotógrafo, en la Bikla-Schule für Fotografie und Fotografik de Colonia. De esa época de formación es la foto que aparece acá abajo: un inmigrante italiano empleado en el servicio municipal de recogida de basuras de Colonia.


No voy a contar aquí su carrera como periodista fotográfico, que es demasiado extensa para un post como éste. Pero quiero contar un episodio. El 23 de febrero de 1981 Manuel cubría la sesión del Congreso de los Diputados en Madrid cuando el teniente coronel Antonio Tejero intentó su fallido golpe de estado.

Así lo relató Manuel: “De repente, voces, gritos, ráfagas de tiros, silencio sepulcral. ‘Se acabó lo que se daba’, pienso, cuando en un puro sobresalto, me veo tirado en el suelo en uno de los palcos de la prensa gráfica.” Desde ahí tomó la foto del coronel golpista que aparece acá abajo. “Disparé la cámara pensando que acababa de hacer la última foto de mi vida”, contaría más tarde.


El año pasado Manuel cumplió 60 años de edad y 40 como fotógrafo profesional. Este año su revista, FOTO, cumple 25 de existencia. Sí, se dice fácil. Pero pavada de trayectoria la de este gallego socialista.

Entre las muchas fotos que ha hecho Manuel a lo largo de su carrera yo me permito incluir la que me tomó a mediados de 2004 en una calle de Kuala Lumpur para que pudiera enviársela como souvenir a mi hija. Nada, la pego acá al lado para poder mandarme la parte y decir: “Ah, esa foto? Me la hizo el director de la revista FOTO. La conocés?”

La exposición sobre la obra de Manuel se exhibirá en varias ciudades españolas. Acá está el programa.

La foto de Tejero la tomé “prestada” del sitio de Olladas’06, como lo delata la “marca de agua”. [Pero como el sitio retiró la página dedicada a la exposición, no lo linkeo más — 30.10.2007]

2 Comentarios

  1. Anónimo
    miércoles, abril 04, 2007

    Hola, como estás incursionando por el tema fotógrafos y fotografía, pensé que te podía interesar esta contratapa de Sandra Russo en Página/12 de hoy.

  2. Carlos Paredes Leví says:
    viernes, abril 06, 2007

    Es muy curioso esto que señalás, y por alguna razón, me recuerda un libro escrito por el italiano Giuseppe Pontiggia: "Vidas de hombres no ilustres".
    El tema que planteás, da mucho juego a la literatura y fue abordado de modo recurrente.
    Un saludo desde Madrid, de otro porteño.