No ves que no sabés nada

12 julio 2007 | Publicado en | 2 comentarios

Suena el teléfono en la oficina, tipo once de la mañana. El número que aparece en la pantallita comienza con 49: Alemania. En mi trabajo las llamadas de Alemania son importantes, así que atiendo con mi mejor entonación profesional:
—Spinisches Doktor speaking... —digo mientras pienso que debería aprender algo de alemán de una vez por todas.
—Good morning, this is the manager of Wolfmother, I’m calling to thank you for the post about the band you’ve published on your blog.
—You’re most welcomed —le respondo—, I’m the biggest fan of Wolfmother in my neighborhood. Qué hacés Max, cómo andás?
—Loco, estás gagá... —dice mi amigo Máximo, abandonando ya la fútil impostura managerial—, cómo Wolfmother? Dejate de joder!
—Qué lindo que leas el blog, Max...


—Lo estaba relojeando para ver cuándo volvías, pero no me esperaba una nota sobre Wolfmother... Cómo vas a decir que no son una imitación? Es todo afanado, hasta el último riff.
—Pero suenan bien —intento argumentar tímidamente.
—Mirá, es una bandita para animar fiestas de cumpleaños. Yo tengo muy escuchado Led Zeppelin, Black Sabbath, Deep Purple, y te digo que cada riff, cada acorde está afanado. Esas canciones que colgaste en el blog, por ejemplo, todo afanado.
—Puede ser, a mí también me parece todo muy conocido, pero a la vez me suena auténtico, fresco, no a cosa copiada.
—Sabés qué tenés que escuchar? —pregunta, retórico, Max— White Stripes.
—No los conozco.
—Son una mina que toca la batería y un flaco que toca la guitarra y canta. La gastan, loco! También hacen una cosa retro, pero bien hecha. No copian.
—Son dos nomás?
—Sí, y hacen... cómo te explico? Hay una fusión —empieza a explicarme Max, al parecer encontró el modo de hacerlo— que toma lo antiguo y lo recrea, no lo copia, de manera que lo antiguo está en el producto final pero a la vez éste es algo nuevo.
—White Stripes, dijiste?
—Sí, en serio no los conocés?
—No, viste que yo salgo muy poco. Los voy a escuchar. Pero no sé, Wolfmother tiene algo... Esos pibes parecen disfrutar tocando lo que tocan, y a mí me hace sentir que esa música, ese sonido, vuelve de algún modo a vivir en esas nuevas canciones.
—Noooooo, loco, cuando decís eso estás demostrando que estás gagá, fuistes —Max dice así: fuistes—. Yo, para escuchar lo moderno hecho “a la antigua” prefiero escuchar lo antiguo directamente.
—No sé, puede ser que tengas razón. Por qué no me hacés un comentario al post con estas opiniones tuyas —le digo y me doy cuenta de que estoy sucumbiendo a la tentación de marketinear un poco el blog.
—Nooooo, yo no escribo comentarios en el blog. Prefiero llamarte y hacértelos personalmente.
—Te agradezco, pero tu comentario animaría un poco el blog, que está medio alicaído.
—Eso se lo dejo a otros, yo prefiero llamarte. Decime, quién más puede llamarte a tu trabajo para discutir este tema con vos?
—Sólo vos, Max —respondo, y pienso: menos mal, porque si a alguien más se le ocurriera pronto me encontraría en la calle.
—Acordate: White Stripes.
—Franjas blancas, vendría a ser?
—Sí, más o menos.
—Por lo demás, todo bien?
—Sí, bien, y vos?
—Bárbaro.
—OK, nos hablamos.
—Dale. Un abrazo.
—Un abrazo. Chau.

Cuando volvía a casa en el auto el CD de Wolfmother ya no sonaba tan fantástico como a la ida. Táqueteparió, Max. Cuando llegué a casa bajé todos los temas de White Stripes que encontré y los estoy escuchando mientras reconstruyo de memoria el diálogo de esta mañana. La verdad que suenan muy bien. Hay que escucharlo a Max cuando te dice algo. Me gustan.

El sitio web de la banda está acá. Un larguísimo artículo en Wikipedia informa, entre otras mil cosas, que el sábado próximo es el décimo aniversario de la banda. O sea —traducido— que musicalmente hablando yo vivo en un termo.


La foto, como siempre, viene de vaya uno a saber dónde. Ella es Meg White; él es Jack White; los dos son un ex matrimonio —Wikipedia dixit. Son, además, medio payasescos para vestirse los pibes —al menos para las fotos.

Mientras escucho “We are gonna be friends” [colgué el video más abajo] hamaco a Amparo en mis brazos, como si fuera una canción de cuna para una niña ya crecidita. Parece que a ella también le gusta.

Sí, me gustan. La música es —por así decir— más
variada que la de Wolfmother, que como dijo Luciano en un comentario al post que escribí sobre ellos suena más “cuadrada”. White Stripes es menos primario. Y es cierto, también, que no son tan fotocopia de Led Zeppelin, ni el cantante te hace pensar en Robert Plant.

Pero es tal vez precisamente por eso que hay un pelín de emoción menos? O es sólo mi impresión? Al menos a mí, los temas no me causan el mismo efecto que Wolfmother: ese puñetazo en el plexo solar del alma que sólo puedo comparar a la sensación al leer un viejo cuento de Raymond Chandler en una edición de bolsillo con la cubierta hecha pedazos y las hojas amarillentas despegándose del lomo. (Gagá, definitivamente gagá el chabón.)

Pero son buenos, muy buenos los
White Stripes, no hay duda. Gracias, Max. Lástima que no encontré ningún poster con unicornios anunciando un concierto de ellos. Una pena.








2 Comentarios

  1. Adrian Kosmaczewski says:
    jueves, julio 12, 2007

    los White Stripes estan buenos, pero no hay nada como el progresivo de fines de los 60 y principios de los 70: King Crimson, Jethro Tull, Emerson Lake and Palmer (OMG!), y principalmente Spinetta (si si, con "Artaud" de Pescado Rabioso o "El Jardin de los Presentes" de Invisible) y tambien "Atom Heart Mother" de Pink Floyd, y "Close to The Edge" de Yes... aguante el prog rock viejaaaaaaa

  2. SpinDoctor says:
    lunes, julio 16, 2007

    King Crimson! Que grande, Adrian, los tenia olvidados. Y los demas tambien. Gracias, con nostalgia. (Corro a ver que me depara la web en materia de King Crimson :-)