Premier Août e identidad nacional

09 agosto 2007 | Publicado en | 2 comentarios

El primero de agosto es la fiesta nacional suiza. Vendría a ser nuestro... 25 de mayo? O tal vez 9 de julio? Como sea, feriado nacional y mucho festejo. No fue, claro, nuestro primer Premier Août, pero sí fue el primero que celebramos en nuestro barrio. Y nos tenía reservada una pequeña sorpresa.

"Festejo popular" en estos lares significa, casi ineludiblemente fuegos artificiales y salchichas asadas —tirando a parcialmente carbonizadas— normalmente acompañadas con papas fritas. Los demás ingredientes varían de acuerdo a la especifidad de la ocasión. Por ejemplo: el primero de agosto corresponde encender grandes hogueras, no me preguntes por qué.

En la fiesta de nuestro barrio, la hoguera —una aglomeración casi perfectamente cónica de maderas varias que alcanzaba unos cinco metros de altura— resultó más bien remolona. Cabe destacar que los encargados de prenderle fuego eran... los bomberos, cosa que puede explicar las dificultades. Nosotros nos fuimos sin verla arder.

En la fiesta hubo, además de cohetes y petardos, música y baile, juegos para los niños, desfile de una agrupación de soldados ataviados a la usanza antigua que además dispararon varias salvas, un discurso del intendente de la comuna y una procesión de linternas. Amparo y Gabriela habían fabricado una casera, preciosa, que de no haber sido porque la cartulina era demasiado gruesa hasta hubiera iluminado... :o)


Pero lo llamativo de la ocasión para nosotros fue lo siguiente. Como en otras oportunidades, había un stand donde maquillaban a los niños. Ya sabés, con unos trazos en la cara los "transforman" en animalitos, piratas, monstruos, etcétera, o bien les hace diseños abstractos. Generalmente se trata de un trabajo a pincel, pero esta vez se trataba de una señora que trabajaba con aerógrafo, y entonces lógicamente los diseños tendían a ser más bien masivos.

El caso es que luego de una espera bastante larga —mayor que la demora para conseguir las salchichas y las papas fritas, con eso te digo todo—, cuando llegó el turno de Amparo, el diseño que pidió fue... la bandera suiza. Es cierto que las dos nenas antes que ella habían pedido la bandera y eso —vía imitación— puede haber influido en la elección que hizo nuestra hija. Pero a mí me sorprendió un poco, y me dio que pensar.

Hace poco más de un año, en la fiesta celebrando el fin del año escolar anterior, que se realizó en el mismo lugar, el diseño que Amparo pidió que le pintaran fue la bandera argentina. En aquella oportunidad los diseños eran mucho más discretos y así la foto —abundantemente photoshopeada— de Amparo mirando su banderita en el brazo ilustró una nota que escribí sobre su identidad nacional en ciernes.

No sé qué debería decir si quisiera escribir de nuevo esa nota hoy. No quise indagar mucho con Amparo el por qué de esa bandera en la cara, ni tampoco sobreinterpretar algo que no necesariamente tiene que significar demasiado, más allá de un obvio deseo de integración. Pero de todas maneras, ahí está la foto de nuestra pequeña hooligan helvética, diciéndonos algo...

Ya veremos qué.



2 Comentarios

  1. Faby says:
    sábado, agosto 11, 2007

    Hermosa foto!!!! q linda es tu hija!
    Un abrazo :)

  2. Luciano says:
    sábado, agosto 11, 2007

    Me pregunto que hatia yo en su luagr. Yo me sentiria dividido, un poco al menos. Siempre estamos intentando crear nuestra identidad propia y la pertenencia a una nacion es parte de eso. Es una teoria solamente. Y un juego tambien, pintarse con los colores con los que se pintan los amigos.