Nostalgia digital

08 octubre 2007 | Publicado en | 4 comentarios


Y me quedo pensando que le dije a Amparo que las pantallas de compu negras con letras verdes eran una cosa de “hace mucho tiempo”, pero en realidad no fue hace tanto. O sí?

La verdad es que yo —que siempre trabajé con Apple Macintosh— nunca tuve una de ésas, ni tampoco trabajé con ellas, excepto una vez. Fue durante unas vacaciones de invierno. Mi amigo Max, que en esa época vivía con su familia en Buenos Aires —más tarde se mudarían a Alemania—, me pidió que le hiciera de casero mientras ellos vacacionaban. Max tenía una PC, no recuerdo qué modelo, pero el sistema operativo era DOS y tenía un monitor monocromático en el que una tipografía verde se dibujaba sobre fondo negro. No estoy seguro, pero me parece que el procesador de texto era WordStar o WordPerfect; MicrochotWord todavía no se había vuelto hegemónico. El asunto es que yo tenía que escribir un ensayo para una materia que cursaba en aquella época, y lo hice en la compu de Max.

Sé que me estoy metiendo en un lío, porque no voy a lograr explicarlo. Pero había una cierta magia en esa pantalla negra donde, a medida que uno tecleaba, las letras verdes iban convirtiéndose en palabras que avanzaban a tientas, indecisas líneas fosforescentes suspendidas sobre el abismo. Lo más fascinante era, para mi gusto, el pequeño guión horizontal titilante que marcaba la posición de la próxima letra. A mí se me hacía que esa rayita parpadeante y elusiva, que siempre estaba un poquito más allá de la última letra tecleada era, en realidad, el pulso del texto, su latido íntimo, su aliento vital.

Sí, ya sé, MicrochotWord tiene una barrita vertical que parpadea junto a la última letra escrita. A ver cómo te lo digo: No-es-lo-mis-mo. Para empezar no es verde, parpadea muy lento, y en definitiva —y esto es inapelable— no me gusta. Capisce? Pero no quisiera parecer arbitrario; hay razones más profundas.

Mientras la vertical barrita microchotera es una pared —chiquita, delgada, parpadeante, pero una pared al fin—, y como tal limita, frena y obstruye el devenir textual, el pulsante guión horizontal era una invitación, una pequeña plataforma de apoyo que, humilde pero eficazmente, facilitaba la aparición de cada letra y enseguida se desplazaba, lista para acoger la próxima. Cual partera de pueblo, el guión del que te hablo ayudaba a dar a luz al texto. O sea, no vamos a comparar.

Pero estoy incurriendo en digresiones. Esa semana de aquel lejano invierno en casa de Max disfruté del placer de escribir en esa pantalla cuasi-mágica. Contribuía al encantamiento, sin duda, el resto de la escenografía. Escribía tarde en la noche, escuchando música y con sólo una lámpara de escritorio encendida, tenue isla de luz en medio de una habitación oscura en la que se adivinaban las paredes cubiertas de estantes atestados de libros. La pantalla negra se fundía con la negrura de la habitación y el texto verde flotaba etéreo ante a mis ojos, como deschavando su ontológico carácter de producto intelectual.

Si mi ex psicoanalista estuviera cerca preguntaría: “Y de qué se trataba el ensayo, Spin”? Touché, licenciada. El tema del ensayo tiene seguramente mucho que ver con el hecho de que todo el episodio esté tan bien conservado en mi más bien frágil memoria. Pero preferiría que lo sigamos la sesión que viene, si no le importa. No sé... estamos usted y yo solos, sí, pero me da la sensación de estar siendo observado. Seguro que ésto es un blog y no una Cámara Gesell?

Perdón, sigo divagando. Todo esto venía a cuento de por qué suelo escribir con este programa, que emula, si bien de manera imperfecta, aquella experiencia en el fondo irrecuperable.

Cuánto hace de todo esto? Mejor no preguntar ni sacar cuentas.

La lectora para quien escribo estas líneas —verdes, sobre fondo negro— recién está aprendiendo a leer. Y no puedo saber si algún día le interesarán en lo más mínimo. Pero sea como fuere, acá están.


— o — O — o —

Ah! Me olvidaba: éste ha sido el post número...

100

4 Comentarios

  1. Adrian Kosmaczewski says:
    lunes, octubre 08, 2007

    Grande chabon! Todavia euforico del 19-13 contra Escocia, del 2-0 que le metio RIVER A BOCA (DALE RIVER TODAVIA) y del 3-0 del Barsa (Visca Messi!!!) te cuento que si te gusta escribir en el Mac, y sin que te molesten, mira, usa WriteRoom: http://hogbaysoftware.com/products/writeroom que es una masa... aguante el Mac, visca el barsa, dale river y vamos los pumas todavia!!!!!

  2. Luciano says:
    martes, octubre 09, 2007

    Cierto, mi plantilla original era asi por ese motivo...perotodo vuelve, acordate de The Matrix.

  3. Martin L says:
    jueves, octubre 11, 2007

    Chicos, chicos...lamento decirles que el 90% de las computadoras conectadas al internet son PCs, pero que lindos productos hace la gente de Steve Jobs....
    Salute Doc!

  4. SpinDoctor says:
    viernes, octubre 12, 2007

    ADRIAN, enormes gracias por el dato sobre WriteRoom, es buenisimo. Me encanto. (Yo sabia que algo asi debia de existir, pero no lo conocia.) Lo baje y la segunda cosa que escribi en el fue el relato autoincriminatorio sobre mi vecino de abajo... :-)

    LUCIANO, es cierto, ahora que lo mencionas... te acordas como defendi tu plantilla verdinegra cuando todos alababan la nueva (que esta bien, pero es otra cosa). Cuando dejaste de usarla yo me permiti incorporar el patron letras verdes sobre fondo negro en "el desperdicio"

    MARTIN, tenes razon, claro; pero lo que decis me hace recordar el titulo de un cuento (que no he leido) del gran Fontanarrosa: "El mundo ha vivido equivocado"... ;-)