Invisibles

25 noviembre 2007 | Publicado en | 4 comentarios

Nos visita Judith, una amiga estadounidense que desde hace muchos años vive y trabaja en Argentina. Hablamos de muchas cosas y, en cierto momento, dice:
—Cuando desapareció Julio López se dijo que era el primer desaparecido de la democracia; es un insulto a las mujeres que desaparecen todos los días.


—Pero no es lo mismo —digo, sorprendido—, la desaparición de López fue de carácter político.
—Las desapariciones de las mujeres, que en la Argentina todos los días son vendidas a las redes de tráfico que las explotan en el negocio de la prostitución, son también políticas, porque son el fruto de complicidades políticas.

El trabajo de Judith tiene que ver con “asuntos de mujeres”, o, como dice ella, “cuestiones de género”. Está en Ginebra precisamente por causa de su trabajo. Y está muy preocupada por un tema del que se habla poco: la trata y el tráfico de mujeres, que incluye niñas y a veces niños.

Variante de esclavitud contemporánea, el tráfico de seres humanos es a nivel mundial la tercera actividad ilegal más lucrativa. “Drogas o armas se venden una sola vez, un ser humano puede ser vendido muchas veces”, explica Judith. Según las Naciones Unidas, cada año unas seis millones de personas son víctimas del tráfico de seres humanos.

En la Argentina las cosas no andan bien en este sentido. “Hay una pared de silencio”, dice Judith. Las complicidades policial y política protegen a bandas de criminales organizados. Y tanto en la conciencia de la sociedad como en el discurso de los medios de comunicación, esas mujeres son invisibles.

Judith habla apasionadamente del “femicidio” que tiene lugar en América Latina. No tomé apuntes —era una charla entre amigos— así que las cifras exactas se me escapan; pero de varios cientos —o eran miles— de asesinatos de mujeres ocurridos en Guatemala en los últimos años, sólo dos fueron investigados. “Quien mata a una mujer en Guatemala sabe que no va a ser castigado por ello.”

El femicidio no es patrimonio guatemalteco. En México, Ciudad Juárez es tan famosa que hasta Hollywood le acaba de dedicar un film (que no he visto). En la Argentina, según la Red Solidaria una mujer es asesinada cada 36 horas; en cuatro de cada diez casos, esos crímenes son cometidos por sus parejas.

Hoy es el Día Internacional Contra la Violencia de Género. Y me quedo pensando en las víctimas “invisibles” del tráfico con destino prostibulario. Invisibles? A lo largo de los diez años que se estima es el lapso durante el cual estas mujeres tienen valor de mercancía en ese siniestro circuito, tienen que ser muchos los “clientes” que las “ven”.

“Clientes” que son, también, esposos, hermanos, padres, hijos de mujeres...

[La ilustración la tomé de acá.]

4 Comentarios

  1. Luciano says:
    lunes, noviembre 26, 2007

    Provocador el post, una respuesta muy interesante. Aunque yo sigo com la idea de no mezclar las dos cosas mas que nada por la indentidad de los responsables.
    En el caso de López es la maquinaria de siempre y en el caso de las mujeres, niñas y niños los responsables somos, diría, todos.
    O una cosa es consecuencia de la otra.

  2. SpinDoctor says:
    martes, noviembre 27, 2007

    lo que judith decia es —creo— que 'la maquinaria de siempre', o su hermana melliza, tambien esta metida, de una manera o de otra, en el femicidio; en todo caso, su argumento sobre le invisibilizacion de estos crimenes, porque eso es lo que son, tiene mucho de verdad

  3. Cronopio says:
    martes, noviembre 27, 2007

    La trata de blancas y el mercado de esclavos da miedo porque cada vez tiene víctimas más pequeñas, indefensas...
    Le puede pasar a cualquiera.

  4. SpinDoctor says:
    miércoles, noviembre 28, 2007

    Si. Y lo que tambien da escalofrios es que haya seres humanos que se dediquen a llevar a cabo y beneficiarse de semejantes atrocidades.