Festejando la “Escalade”

11 diciembre 2007 | Publicado en | 3 comentarios

La “Fête de l’Escalade” viene a ser la fiesta nacional de Calvin City. (Si te suena raro lo de fiesta nacional, te recuerdo que el nombre oficial de este cantón es República y Cantón de Ginebra.) La fiesta conmemora la derrota que los ginebrinos infligieron a las fuerzas del duque de Saboya la noche del 11 al 12 de diciembre de 1602. Era la noche más larga del año...

...y, a pesar del tratado de paz vigente, el duque Carlos Emanuel I de Saboya lanzó un ataque sorpresivo para hacerse con la rica ciudad-estado que deseaba convertir en su capital al norte de los Alpes. Además de por su codicia, al parecer el duque fue alentado por el Papa Clemente VIII, quien no miraba precisamente con buenos ojos a la “Roma protestante”. El cuñado del duque, el españolísimo y muy católico Felipe III, proveyó soldados. Los atacantes eran algo más de dos mil hombres, en su mayoría españoles e italianos. El plan era escalar los muros de la ciudad, abrir las puertas desde adentro, y liquidar sin resistencia una ciudad dormida.

Pero he aquí que uno de los guardias de las murallas logró dar la alarma antes de que lo bajaran, y los habitantes de la ciudad lograron reaccionar, pasando la voz de unos a otros. Apartándose las lagañas, salieron a apoyar a sus propios soldados combatiendo a los atacantes con lo que tenían a mano.

Por ejemplo, cuenta la tradición que Catherine Cheynel, esposa de un tal Pierre Royaume y madre de 14 hijos, que vivía encima de una de las puertas de la ciudad, lanzó a los atacantes todo lo que tenía a mano, incluido un gran caldero lleno de sopa que, al caerle en la cabeza a uno de ellos, lo mató. [Una antigua ilustración del hecho aquí al lado.]

La “marmite” de la “Mère Royaume” se convirtió en uno de los símbolos preferidos de la “Escalade”. Durante los días de fiesta, la “soupe de l’Escalade” alimenta y calienta a los participantes en medio del frío diciembre ginebrino.

Los hombres del duque fueron derrotados. Dieciocho ginebrinos murieron defendiendo la ciudad y 54 “savoyards” atacándola. Trece atacantes fueron hechos prisioneros y ejecutados al día siguiente. Los ginebrinos se negaron a considerarlos prisioneros de guerra, dado que había un tratado de paz vigente, y los colgaron como “ladrones y bandoleros”.

La fiesta de la “Escalade” conmemora la victoriosa defensa de la ciudad y la aguerrida voluntad de independencia de los habitantes de Calvin City. Lo que explica que haya estado prohibida durante la dominación napoleónica (1798-1813).

Los festejos incluyen un desfile de la “Compañía 1602”, que cuenta con unos 2.300 miembros, unos 800 de los cuales recorren las calles de la ciudad vieja vestidos con trajes de época y una parafernalia de armas, banderas, caballos, carretas y animales. El punto culminante tiene lugar frente a la Catedral de Saint Pierre. La costumbre del desfile (“cortège”) se remonta a mediados del siglo XIX.

Según Wikipedia, el desfile “de época” representa una tendencia tradicionalista que quiere solemnizar y rescatar la fiesta de manos de una tendencia más “carnavalesca”, que la aprovecha para reintroducir elementos de festividad pagana, que supieron estar estrictamente prohibidos en la Ginebra calvinista.

Desde hace 30 años, un par de semanas antes de la fiesta se corre la “Course de l’Escalade”, una maratón para corredores de todas las edades —muchos de ellos disfrazados. Este año batió el récord de participantes, con 22.709 corredores. Uno de ellos fue nuestra hija, como la foto lo demuestra. Sin entrenamiento ninguno, hizo los 1.800 metros en 10 minutos 35 segundos y llegó 26º entre las nenas de su edad.


Por supuesto que la “Escalade” forma parte de la educación ginebrina. A los alumnos se les cuenta la historia, claro, y los más chiquitos hacen dibujos, etcétera. Pero en las escuelas no hay actos con discursos aburridos y rimbombantes. Los chicos van disfrazados, llevan legumbres para una “soupe” colectiva y... comen la “marmite” de chocolate.

Porque como no podía ser de otra manera en este país, la “marmite” de chocolate con legumbres de mazapán en su interior es un clásico de la fiesta. En las familias, la tradición marca que el más anciano y el más joven deben romperla mientras dicen (se juramentan?): “Así perecen los enemigos de la República”.

Te dejo aquí algunas (pocas) fotos de la “Course”.



Enlaces:
Ginebra conmemora la “Escalade” (oficial, en francés)
Artículos en francés e inglés en Wikipedia
Fotos de la “Compañía 1602”

Course de l’Escalade

[Nota: Tal parece que la noche del 11 al 12 de diciembre era la más larga del año en el calendario Juliano. En el calendario Gregoriano actualmente en uso, el solsticio de invierno —la noche más larga— en el hemisferio norte cae entre el 21 y el 22 de diciembre.]

3 Comentarios

  1. Luciano says:
    miércoles, diciembre 12, 2007

    Uh, es como las invasiones inglesas pero mas antiguo y contra los reyes del Piemonte. No sé de qué lado ponerme.

    Correr, quien tuviera esa edad.

  2. Adrian Kosmaczewski says:
    miércoles, diciembre 12, 2007

    Yo pensaba que la Mère Royaume tenia insomnio, y se puso a hacer sopa para pasar el tiempo. Durante ese menester, oyó un ruidito en el tétrico silencio ginebrino (si Ginebra es tranquila hoy dia, imaginate hace 400 años) y entonces al asomarse a la ventana tropezó y se le volcó la sopa. Pensando que había herido a un ginebrino, dio la alarma para que se lo salve al pobre y resulta que al final era otra cosa.

    La mina terminó siendo considerada un héroe viviente, dando discursos y apareciendo en programas de radio y televisión, escribiendo su autobiografía y describiendo en su blog la receta original de la sopa, que en su memoria Knorr hizo luego en version instantánea.

    Pero nunca pudo curarse del insomnio.

  3. SpinDoctor says:
    viernes, diciembre 14, 2007

    Si, LUCIANO, el parecido con nuestra invasiones inglesas es notable. Es curioso como entre nosotros ese hecho historico no se ha convertido en "folklore". Es cierto que en las invasiones inglesas peleabamos por cuenta del Rey de España —a quien personalmente he prometido lealtad— pero igual, es una pena, no?

    ADRIAN, Me encanto tu version personal de la Escalade! (Ahora, a mi tambien me hace "ruido" que la Mère Royaume tuviera una marmita de sopa al fuego a las dos de la mañana, que es cuando se dice que fue lanzado el ataque. Pero bueno, por que no...)