Hoy, bloguera invitada

08 marzo 2008 | Publicado en | 2 comentarios

Como ya he contado en este blog, hace un par de meses Gabriela ensayó la preparación de un centenar de recetas para una ONG que las está por publicar en un libro. Las recetas provenían de países donde trabaja esa ONG, y no estaban escritas por profesionales de la cocina. A veces contenían errores que Gabriela debía detectar y corregir; otras, no eran suficientemente claras; otras, había que comprobar que los ingredientes estuvieran disponibles en el mercado europeo. Gabriela no sólo cocinó, y mucho, sino que investigó, tanto en Internet como en los comercios de productos “étnicos” en Calvin City. Al final, en uno de sus últimos mensajes a la editora del libro, le escribió lo siguiente, que publico como adhesión de Porteños en Ginebra al Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Miriam:
Te agradezco enormemente que me hayas dado la oportunidad de colaborar en este trabajo. Me encantó descubrir sabores y costumbres de tan diversos lugares.

Desde muy chica, con apenas seis años, me atrajeron las hornallas. Recuerdo que a esa edad preparaba milanesas con papas fritas, tartas y tortas. Mi relación con la cocina se fue desarrollando sin prisa pero sin pausa y más de una vez me atraviesa la percepción de que dar de comer, ofrecer un plato de comida, no es sólo y simplemente alimentar. En ese acto subyace un lenguaje oculto, voces milenarias que a través de los tiempos transmiten información preciosa.

Cuando investigué algunas recetas africanas en Internet di con fotos y videos de mujeres reunidas alrededor de un fogón compartiendo la preparación de la comida y, sin duda alguna, sus vivencias cotidianas, sus alegrías, sus broncas, sus miedos. Es conmovedor pensar cómo las mujeres transmiten su saber culinario de generación en generación, una herencia incalculable donde no está ausente el amor y la dedicación que implica alimentar a otros.

Por eso siento que cada receta que se cede a otros, quiere de alguna manera invitarnos a algo más que el placer gustativo. Esa receta representa una herencia singular que nos dice orgullosamente: pruébenme, gústenme, acéptenme. Yo soy ese sabor, ese aroma. Esa es mi gente, mi tierra.

En fin, que fue bueno y motivador participar en este proyecto, que desde lo personal no fue solamente "ensayar las recetas", que me deja un muy buen sabor y que les deseo una muy buena recepción del libro!

Un abrazo,
Gabriela


[La foto viene de acá.]

2 Comentarios

  1. Jane
    domingo, marzo 09, 2008

    Bien fait Gabriela!
    Félicitations pour le livre
    Amitiés
    JAne

  2. Luciano says:
    domingo, marzo 09, 2008

    Ese laburo debe haber sido muy satisfactorio, no solo en el sentido de la plenitud estomacal. Simplmente la idea es muy buena.

    Me hiciste acordar a cuando mi abuela iba y con mi vieja se cosían el mundo, cocinaban y hablaban, hablaban, hablaban, hablaban en esa burbuja naranaja que se hacían.