Remy, el activideño

19 marzo 2008 | Publicado en | 4 comentarios

Los seis lectores y lectoras de este blog recordarán que Amparo recibió como regalo para su séptimo aniversario un hámster, al que bautizó Remy. Bueno, aquí lo presentamos en sociedad.


Al comienzo tratamos de seguir al pie de la letra el “manual de instrucciones”: no estresarlo, dejarlo en paz para que se familiarice con su nuevo hábitat, tratar de ganar su confianza poco a poco. Y un largo etcétera. Resultados? Cero. Durante semanas, el bicho siguió tan arisco como el primer día. Tal vez vino fallado de fábrica. Porque no es el único aspecto en el que Remy parece no ajustarse al perfil del buen hámster. Te voy a ahorrar los detalles, pero tengo la sospecha de que se trata de un hámster medio psicótico.

Sea como fuere, a su dueña le encanta, especialmente desde el día en que decidimos terminar con los miramientos: lo sacamos de la jaula y lo dejamos en libertad en una habitación, donde —con un poco de estrés mediante— aprendió que jugar con su dueña no lo va a dañar. Bueno, en realidad, lo viene aprendiendo poco a poco, a cada oportunidad en que Amparo lo agarra y lo saca de la jaula. Cosa que hace las delicias de sus amiguitas y amiguitos.

Hasta ahora no ha habido accidentes mayores, para fortuna de Remy. Apenas un par de caídas desde poca altura. Nada grave.

Lo que no cambia es el carácter y las costumbres del bichito: duerme de día, come y “trabaja” de noche, se esconde apenas ve a alguien. Porque Remy trabaja, y mucho: no hay mañana en que la jaula amanezca como la dejamos la noche anterior. Tuve que atar con alambre la casita y el comedero, porque los daba vuelta o los desarmaba todas las noches.

—Estuvo muy activideño Remy —suele comentar Amparo las días en que todo en la jaula aparece patas arriba.

El dibujo que encabeza esta nota es un fiel retrato del animalito realizado por su dueña, y lo muestra pensando en la rueda de hacer ejercicios y enamorado de su comida. El dibujo más pequeño acá abajo es parte de una suerte de listado de especificaciones que Amparo preparó y en el que fue marcando con una tilde las que el hámster cumplía; la del dibujo demuestra claramente que Remy es un dálmata.


4 Comentarios

  1. Luciano says:
    miércoles, marzo 19, 2008

    Che, es bastante lógica tu niña para dibujar, lo de dálmata a hamster está clarísimo.
    Que más? Ah si, un bicho tan chico provaca tantas cosas?

  2. CB says:
    miércoles, marzo 19, 2008

    Luego de convivir con dos de esos animalitos te recomiendo que te asegures que la tapa de la casita que habita Remy quede bien cerrada. No sabés que horrible es despertarte de noche sintiendo ruidos extraños dentro de un placard...

  3. Laura Berra says:
    miércoles, marzo 19, 2008

    Hola Spin, me encantaron los dibujitos.
    Te cuento algo que no sé si en tu "manual" figura, acá no existen esos manuales,jaja.
    Una vez vimos que nuestro hamster estaba quieto y con las patitas estiradas, pensamos lo peor, y no sé por qué lo sacamos de la jaula, lo soplamos y "revivió".
    Según el veterinario (cuento lo vivido no garantizo sea verdad) es común que suceda eso, no recuerdo bien la explicación, y un soplido es la solución.
    Que lo disfruten y muchos saludos para vos y los tuyos, incluído Remy
    obviamente.

  4. Abril Lech says:
    domingo, marzo 30, 2008

    ¡Qué lindos están los dibujitos! Y cuantas cosas estimula una mascota en un niño, ¿verdad?