Calvin city era una fiesta (de la música)

17 junio 2008 | Publicado en | 1 comentarios

Mientras Buenos Aires parece una ciudad acosada por plagas salidas de una mala película de ciencia ficción catástrofe —primero el humo que la cubrió por varios días, después las cenizas volcánicas, más tarde la mancha de petróleo que se acercaba a sus costas, y ahora la amenaza de un miércoles ‘caliente’ en el que la tensión política y social que recorre el país arriesga espiralar en violencia—, mientras todo esto pasa en la Reina del Plata, aquí, en Calvin city, se nos viene encima la tradicional Fête de la Musique, en la cual el mayor riesgo que uno corre es que se terminen los choripanes en el stand de la Asociación Niños de Argentina.

Uno lee acá, en la calma chicha de este país rico que, opulencia mediante, parece haber resuelto —o atenuado hasta hacerlo casi invisible— su conflicto social hace muchos años, uno lee acá —decía— los diarios de Buenos Aires, y aparte del dolor que siente en alguna parte difícil de precisar del almita argenta que uno tiene, uno siente impotencia. Y, en mi caso, cierto pudor que me impide opinar, porque, si yo no estoy allá, bancándome a los ‘K’ ni sufriendo a los criminales que tiran leche a calle, qué derecho tengo a abrir la boca? Para colmo, mi brújula ideológica de emergencia —sospechar de todo lo que aprobara Bernardo Neustadt— se ha descompuesto definitivamente...

Hablemos, entonces, de la Fête de la Musique. Tres días (viernes 20, sábado 21 y domingo 22 de junio), un programa con más de 500 conciertos gratuitos de artistas profesionales y amateurs, casi dos millones de francos de presupuesto, la ciudad vieja y alrededores —y algunas comunas en las afueras— hirviendo de música y actividades, stands de comida ‘étnica’, y mucho más... Para nosotros, esta vez la fiesta es especial, porque la compartiremos con los abuelos maternos de Amparo. Gran expectativa, como te imaginarás, por la llegada de Salvador y Olga, que vienen a pasar unas semanas en Calvin city —suponiendo que logren llegar a Ezeiza este miércoles argentinamente ‘complicado’.

Aparte del stand de la Asociación Niños de Argentina mencionado más arriba, donde todo argento de ley se dará cita para lastrarse un sanguchito confeccionado con la mejor carne del mundo o en su defecto un buen choripán, habrá una serie de actividades que pueden interesar especialmente al argento nostálgico:

María de la Paz (voz y guitarra), Luis Semeniuk (piano) y Alain Rey (bandonéon) interpretarán tangos el sábado 21 de 22.00 a 23.00 en la Scène des Ateliers d'Ethnomusicologie: 10, rue de Saint-Victor (mapa).

El Eduardo Kohan dúo, integrado por el susodicho (saxo) y Jean Ferrarini (piano), también regalarán al distinguido público con bellas páginas del repertorio tanguero el mismo sábado, pero de 23.45 a 00.30 en la Scène de l'Association des Amis de la Musique Juive: Terrasse Agrippa d'Aubigné, Vieille Ville (mapa).

La agrupación Tango Fuego, integrada por Noémie Cotton (bandonéon), Ekaterina Ivanova (piano), Ahmed Hamdy(violín), Danila Ivanov y Arthur Guignard (violonchelo y contrabajo), ofrecerán lo que su nombre promete el mismo sábado 21 —en realidad, ya el domingo 22— de las 00.00 a 00.45 en la Cour du Quatorze: 14, rue de l'Hôtel-de-Ville, Vieille Ville (mapa).

O sea, una noche de sábado a todo tango. Qué más puede pedir un argento en Calvin city?

1 Responses to “Calvin city era una fiesta (de la música)”

  1. juancapo says:
    sábado, abril 04, 2009

    Hola querida gente me dio mucha alegria esa publicacion ya que se menciona a un chico argentino y lo que no saben es que es un extraordinario musico,es un pianista maravilloso que se tuvo que ir del pais para poder creser y desarrollarse como musico y persona honesta y profecional que es el.un beso a todos .soy papa de luis y lo extraño mucho.